Donde pongo el ojo....
“…I´m free to be whatever I,
Whatever I choose,
and I´ll sing the blues if I want…”
Así empieza una canción de Oasis (Whatever), que ayer, y gracias al Feisbuk este, escuché en versión que se utilizó para una campaña de Coca – Cola…
Hay que ver, de dónde surgen estímulos para mi cabecita, porque llevo 24h pensando en el anuncio en cuestión…
Hasta hace poquito, tenía muchas veces la sensación de vivir en un mundo gris, estandarizado, estático, serio… Me recordaba al mundo de los hombres grises que tan bien describía Michael Ende, en aquella novela que leí en mis tiempos mozos, y que tanto me apasionó: Momo.
No me paraba a pensar si había color, o si mi cabeza únicamente me obligaba a fijarme en aquel mundo en blanco y negro… Me sentía parte integrante de ese mundo, serio, vacío y mediocre… De vez en cuando aparecía alguna nota de color, pero el puñetero mundo ese aburrido volvía a tirar de mí. Caray, que poder tiene el mamón!
Hasta que me di cuenta de que era yo… De que el mundo no era gris, sino que yo solo me fijaba, o hacían que me fijara, en la parte más aburrida de la vida. He ahí el quid de la cuestión: “donde pongo el ojo, pongo la bala”, o dicho más elegantemente: En aquello en lo que pongo la atención, es lo que vivo, lo que creo, lo que siento, en mi vida.
“Jevi”, no? Pues es cierto. Piensa en ello: ante cualquier situación, cualquier persona, cualquier acontecimiento, puedes centrarte en lo negativo, y asumir el papel de víctima (que ya comenté en otra ocasión, tiene gran aceptación en la sociedad actual), centrarte en lo que tiene de negativo, en lo que te duele o te molesta, o bien, actuar con responsabilidad, y decidir cómo vivirlo, centrándote en lo positivo, en lo que te puede aportar, en lo que puede ayudarte a crecer como persona…
Así es que, y siguiendo el hilo de la canción de Oasis, me sentí libre para ser cualquier cosa que escogiera…. ( I´m free to be whatever I, whatever I choose…) Y escogí por ser FELIZ. Decidí que haría lo que me gustara, aposté por creer y sentir pasión en lo que hiciera, por construir un proyecto útil que pudiera aportar algo a los demás, por desterrar la resignación, el conformismo, y la comodidad de mi vida… Ya que mi misión en este mundo no era (ni es) ganar dinero, y mucho menos a costa de convertirme en una persona gris, sino que era (y sigue siendo) darme a los demás, puesto que dando, siento mi abundancia…
Y por eso puedo decir y digo:
Que prefiero fijar mi atención en los 131.000 peluches que se fabrican por cada tanque en el mundo.
Que prefiero fijar mi atención en las 10 versiones del “What a wonderful world” que se hacen por cada Bolsa de Valores que se desploma.
Que prefiero fijar mi atención en las 8.000 personas que donan sangre por cada persona corrupta en el mundo.
Que prefiero fijar mi atención en los 200.000 felpudos con la palabra “Bienvienidos” que hay, por cada muro que existe en el mundo.
Y que prefiero fijar mi atención en el millón de mamás que hacen una tarta mientras un científico diseña un arma nueva.
No me he rayado, no…. Pinchar en el siguiente enlace, no os lo perdáis….
http://www.youtube.com/watch?v=yo4Kl3_nKd8
Y tú, ¿dónde elijes poner la atención?????